Mida la intensidad biológica del estímulo. Monitorizamos los micro-cambios en la conductancia de la piel para cuantificar con exactitud el grado de excitación subconsciente (Arousal) que genera su marca.
El sistema simpático no puede mentir. Analizamos la reacción más pura del consumidor.
Determinación clínica de la intensidad de la respuesta sistémica que un individuo experimenta de manera instintiva frente al diseño o mensaje de su campaña.
Cálculo de la latencia en el sistema nervioso. Revelamos los milisegundos que necesita una creatividad para desencadenar una alteración visible en el usuario.
Evaluación de la duración de la curva de excitación. Fundamental para predecir si el impacto emocional generará un recuerdo sólido a largo plazo (memorabilidad).
Segmentación de la data en función de cohortes de edad o género, permitiendo confirmar si el mensaje afecta al público objetivo principal de forma simétrica.
La activación emocional es el principal motor de la toma de decisiones. Así la integramos en su roadmap corporativo.
Mapeamos los picos de Arousal en la línea temporal del spot para asegurar que el logotipo o mensaje final no aterriza en un "valle emocional".
Medimos la intensidad del placer táctil y visual al interactuar con el packaging físico, refinando texturas, acabados y diseño industrial.
La respuesta galvánica se dispara ante la frustración. Localizamos los cuellos de botella exactos en flujos de compra digitales (Checkouts).
Validación del flujo de "tensión y recompensa" en narrativas transmedia y videojuegos, asegurando que el ciclo de engagement nunca decae.
Valide sus inversiones corporativas más críticas con el rigor científico del laboratorio avanzado de Nodymic.
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